Más de 8 millones de españoles pagan por suscripciones de streaming
El streaming continúa consolidándose como el principal motor del negocio musical en España. En 2025, los ingresos derivados de este modelo alcanzaron casi 300 millones de euros.
La industria de la música grabada en España cerró 2025 con resultados muy positivos. Según el balance anual publicado por PROMUSICAE, el sector alcanzó unos ingresos de 409,5 millones de euros en valor industria, lo que representa un crecimiento del 13,7% respecto a 2024. En términos de valor de mercado —incluyendo márgenes comerciales e impuestos— la cifra total asciende a 674,5 millones de euros.
El informe, que recoge los datos de un mercado representado en más de un 95% por los miembros de PROMUSICAE, confirma que el consumo musical en España sigue creciendo, impulsado principalmente por el streaming, mientras que el formato físico vive un inesperado renacimiento liderado por el vinilo. Aun así, el sector continúa enfrentándose a retos estructurales como la baja penetración de las suscripciones de pago y el persistente problema de la piratería digital.
Streaming: el motor del crecimiento
El streaming continúa consolidándose como el principal motor del negocio musical en España. En 2025, los ingresos derivados de este modelo alcanzaron casi 300 millones de euros, lo que supone un aumento del 13% respecto al año anterior. Además, el streaming representa el 99,2% de todas las ventas digitales, confirmando el dominio absoluto de este formato.
Dentro de este segmento, el crecimiento está claramente impulsado por las suscripciones de pago. Los servicios premium generaron 214 millones de euros, equivalentes al 71,3% de los ingresos por streaming, y crecieron un 19,2% en comparación con 2024.
Los servicios financiados por publicidad, que incluyen tanto streaming de audio como plataformas de vídeo, aportaron 86 millones de euros, es decir, el 28,7% de los ingresos por streaming. Sin embargo, la diferencia entre consumo e ingresos sigue siendo significativa: aunque estos servicios gratuitos representan aproximadamente el 60% del consumo total de música, generan menos de un tercio de los ingresos.
El informe revela además que más de 21 millones de españoles utilizaron plataformas de streaming de audio durante 2025 para escuchar música. De ellos, más de 8 millones cuentan con una suscripción premium, una cifra que representa un crecimiento del 18% respecto al año anterior.
A pesar de esta evolución positiva, España todavía se encuentra por detrás de otros mercados europeos en la adopción de suscripciones de pago. Según el presidente de PROMUSICAE, Antonio Guisasola, este déficit sigue siendo uno de los principales obstáculos para que el sector alcance todo su potencial económico.
“Los resultados son positivos, pero seguimos lejos de los niveles de penetración de suscripciones que vemos en países de nuestro entorno”, explica Guisasola. “Es fundamental reforzar el modelo de streaming de pago, que por un precio razonable ofrece acceso a catálogos completos y mejora la compensación para los creadores”.
El resto del mercado digital, formado por descargas permanentes y productos móviles, continúa su tendencia descendente. En conjunto, estas fuentes apenas generaron 2,2 millones de euros en 2025.
El vinilo impulsa el regreso del formato físico
Mientras el consumo digital domina el mercado, el formato físico experimentó en 2025 un crecimiento sorprendente. Las ventas físicas alcanzaron 41,7 millones de euros, lo que supone un incremento del 31,6% respecto a 2024.
La estrella indiscutible de este resurgimiento es el vinilo, que ya representa el 69% de todo el mercado físico. Durante 2025 se vendieron 2,18 millones de discos de vinilo, frente a los 1,67 millones de 2024, un aumento del 30% en unidades.
En términos de ingresos, el vinilo generó 28,9 millones de euros, lo que significa un crecimiento del 44,9% respecto a los 19,9 millones del año anterior.
Este fenómeno confirma una tendencia que se repite en muchos mercados internacionales: el vinilo se ha convertido en un objeto cultural y de colección, especialmente valorado por los fans más apasionados. Para las discográficas, además, representa una oportunidad para ofrecer ediciones especiales, arte gráfico y productos exclusivos que refuerzan la conexión entre artistas y seguidores.
Los CD, por su parte, también mostraron un ligero crecimiento. En 2025 generaron 12,6 millones de euros, un aumento del 9,1% respecto a los 11,6 millones de 2024, con 1,67 millones de unidades vendidas.
Otros formatos físicos experimentaron una subida del 14,9%, alcanzando 1,1 millones de euros en ingresos. En cambio, los formatos de vídeo musical registraron un descenso del 7,8%.
Derechos y sincronizaciones: ingresos complementarios
Además de las ventas de música, la industria obtiene ingresos a través de otras fuentes, como los derechos de propiedad intelectual y las sincronizaciones.
Los ingresos derivados de derechos gestionados por AGEDI, la entidad de gestión de derechos de los productores fonográficos, alcanzaron 61,5 millones de euros, lo que representa un crecimiento del 9,2%.
Por su parte, las sincronizaciones musicales, es decir, el uso de música en publicidad, cine, televisión y producciones audiovisuales, generaron 4,3 millones de euros, un aumento del 2,2% respecto a 2024.
Aunque estas cifras representan una porción relativamente pequeña del total del mercado, constituyen una fuente de ingresos cada vez más estratégica, especialmente en un contexto en el que la música se integra cada vez más en contenidos audiovisuales y plataformas digitales.
Un sector que se acerca a niveles históricos
En conjunto, los 347,7 millones de euros generados por ventas de música sitúan a la industria española en niveles similares a los de 2003, aunque todavía se encuentra un 26% por debajo del máximo histórico alcanzado en 2001, antes de la crisis provocada por la piratería digital.
Para Guisasola, estos resultados reflejan que las inversiones de las discográficas en artistas y producción están dando frutos. “El crecimiento de la industria en 2025 no solo es una buena noticia desde el punto de vista económico, sino que demuestra que los esfuerzos e inversiones de las compañías discográficas para impulsar el talento español están generando resultados”, señala.
Piratería y políticas públicas: los desafíos pendientes
A pesar de la evolución positiva del mercado, el informe también alerta sobre problemas persistentes. Uno de los más preocupantes es la piratería digital, que sigue teniendo un impacto significativo en la industria.
Según datos del Observatorio de la Piratería de la Coalición de Creadores e Industrias de Contenidos, el número de consumidores que acceden a música de forma ilegal aumentó un 34%, lo que representa 722 millones de euros en pérdidas potenciales para el sector.
Ante este escenario, PROMUSICAE insiste en la necesidad de mayor apoyo institucional para garantizar un entorno seguro que permita seguir invirtiendo en nuevos artistas.
Entre las medidas que el sector considera prioritarias se encuentran incentivos fiscales para la producción musical, ayudas para el desarrollo de artistas emergentes y programas que impulsen la promoción internacional de la música española.
Si estas condiciones se consolidan, el sector confía en que el crecimiento del streaming, junto con la diversificación de ingresos y el renovado interés por el formato físico, pueda finalmente llevar a la industria española a superar los niveles históricos previos a la crisis digital.
El informe completo de PROMUSICAE puedes descargarse en este enlace.



