Radiohead rompe récord de asistencia en Londres y firma su regreso más épico en una década
Radiohead ha vuelto. Y lo ha hecho con tal fuerza que no solo ha reactivado una de las bases de seguidores más leales del rock alternativo, sino que ha batido un récord histórico en uno de los recintos más prestigiosos del mundo. La banda británica ha dejado su huella en el O2 Arena de Londres tras ofrecer cuatro conciertos completamente agotados los días 21, 22, 24 y 25 de noviembre, que han destronado el récord de asistencia que ostentaba Metallica desde 2017.
Cada una de las noches reunió a más de 22.200 personas, pero fue la última, el 25 de noviembre, la que se coronó con 22.355 asistentes, según confirmó el propio recinto. Christian D’Acuna, Senior Programming Director del O2, no escatimó en elogios: “Estas cuatro noches históricas quedarán grabadas en la memoria del O2. Radiohead rompió el récord de asistencia cada noche. Sabíamos que estos conciertos exclusivos serían especiales, y estamos agradecidos de haberlos acogido”.
Más allá de las cifras, el regreso de Radiohead representa un momento simbólico tanto para la banda como para su público. Han pasado siete años desde su último concierto en EEUU en agosto de 2018, y casi una década desde su última gira completa. Durante ese tiempo, cada miembro del grupo exploró proyectos paralelos, incluyendo The Smile, el proyecto alternativo de Thom Yorke y Jonny Greenwood, alimentando la incertidumbre de si Radiohead volvería algún día como banda completa.
La respuesta llegó el 4 de noviembre, cuando el grupo abrió su nueva gira con un show sorpresa en el Movistar Arena de Madrid. Aquella noche fue la chispa de una gira europea de 20 fechas que ha agotado todas las entradas, con paradas en ciudades como Bologna, Copenhaguen, Berlin y, por supuesto, Londres. En cada concierto, la banda ha variado el repertorio, recorriendo su vasto catálogo: desde clásicos como OK Computer y Kid A hasta joyas más recientes de A Moon Shaped Pool, su último álbum de estudio de 2016.
El regreso no fue improvisado. “El año pasado nos reunimos para ensayar, simplemente por diversión”, confesó el baterista Philip Selway. “Después de una pausa de siete años, se sintió increíble volver a tocar estas canciones y reconectar con una identidad musical que forma parte de los cinco desde hace décadas”.
Uno de los aspectos más destacables del tour es su carácter solidario. Todas las entradas incluían un donativo de 1 libra o 1 euro destinado a causas benéficas. En Londres, la recaudación se entregará a la LIVE Trust, una entidad que apoya al ecosistema de la música en vivo en el Reino Unido, desde artistas emergentes hasta festivales y promotores. En el resto de Europa, los fondos irán a Médicos Sin Fronteras, organización humanitaria que opera en zonas afectadas por conflictos, epidemias y desastres naturales.
El retorno de Radiohead también reactiva el legado del último capítulo discográfico del grupo: A Moon Shaped Pool, un álbum aclamado que les dio su sexto número uno en el Reino Unido y un top 3 en Estados Unidos, además de un histórico regreso a Coachella en 2017. Aunque la banda no ha confirmado planes para un nuevo álbum, la energía de esta gira y la respuesta masiva del público, sugiere que la historia de Radiohead está lejos de haber sido escrita del todo.
Por ahora, lo que queda claro es que Londres ha sido testigo de un hito: el regreso de una banda legendaria, más viva que nunca, derribando récords y recordándonos por qué sigue siendo una de las fuerzas más influyentes de la música contemporánea.



