Spotify alcanza 761 Millones de Usuarios y se mantiene rentable en el primer trimestre de 2026
El gigante sueco del streaming musical presentó este martes sus resultados del primer trimestre de 2026, en los que demuestra su continuo crecimiento y aceleración, con ingresos de 4.500 millones de euros y 761 millones de usuarios activos mensuales, un 12% más que hace un año, superando incluso las previsiones propias de la compañía, que apuntaban a 759 millones.
Según el reporte, el crecimiento se concentra geográficamente en los países clasificados como Rest of World, que agrupa mercados emergentes de Asia, África y Oriente Medio, un segmento que ya representa el 37% de los usuarios totales, frente al 33% que suponía en el primer trimestre de 2022. Por su parte Europa ha visto reducir su peso relativo del 33% al 25% en ese mismo período.
Entre esos 761 millones, 293 millones son suscriptores Premium, un 9% más interanual y en línea con las previsiones de la compañía. El restante medio millardo, 483 millones de usuarios, accede a la plataforma de forma gratuita, en su versión financiada por publicidad.
En cuanto a las finanzas, Spotify generó ingresos totales de 4.533 millones de euros en el trimestre, un 8% más que el año anterior en términos reportados, y un notable 14% más si se elimina el efecto de los movimientos de divisas —el euro se ha apreciado frente al dólar y otras monedas, erosionando la conversión de ingresos extranjeros—.
El margen bruto alcanzó el 33%, un máximo histórico para un primer trimestre y 133 puntos básicos por encima del mismo período de 2025. Para entender la magnitud de esta mejora, hay que recordar que hace apenas cuatro años el margen bruto de Spotify rondaba el 25%. La compañía ha conseguido lo que muchos analistas consideraban casi imposible: crecer a doble dígito en usuarios mientras mejora simultáneamente su rentabilidad por usuario.
El beneficio operativo fue de 715 millones de euros, un 40% más interanual y por encima de los 660 millones que la propia empresa había pronosticado. El margen operativo se situó en el 15,8%, otro récord. Y el free cash flow, es decir, el dinero real que genera el negocio tras inversiones, llegó a 824 millones de euros en el trimestre, llevando el acumulado de los últimos doce meses a la impresionante cifra de 3.200 millones de euros.
Vale la pena subrayar un detalle que pasa desapercibido en los titulares: Spotify cerró el trimestre con 8.800 millones de euros en caja y equivalentes. No es una startup hambrienta de financiación externa; es una empresa que genera dinero a espuertas y puede financiar su expansión con recursos propios.
El segmento publicitario cayó un 5% interanual en ingresos, hasta los 385 millones de euros. Es el punto débil del trimestre, y la compañía lo reconoce sin eufemismos.
La caída se explica en parte por el efecto de las divisas: en moneda constante, los ingresos publicitarios crecieron un 3%. Pero incluso ajustado, el avance es modesto comparado con el dinamismo del negocio Premium. La publicidad digital atraviesa un período de transformación global con la irrupción de la inteligencia artificial en las plataformas publicitarias, los cambios regulatorios en materia de privacidad y la fragmentación de la atención del consumidor. Estos factores complican la monetización y Spotify no es inmune a estas presiones.
Más allá de los números, el trimestre ha estado marcado por un ambicioso despliegue de funcionalidades basadas en inteligencia artificial que redefinen la experiencia del usuario. La compañía lanzó en beta Taste Profile en Nueva Zelanda, una herramienta que muestra a los usuarios cómo Spotify interpreta sus hábitos de escucha y les permite afinar activamente sus preferencias. Es un paso importante hacia la personalización bidireccional: no solo el algoritmo aprende del oyente, sino que el oyente puede moldear al algoritmo.
Igualmente significativa es la expansión de Prompted Playlist a Estados Unidos y Canadá, que permite a los suscriptores Premium describir con sus propias palabras exactamente lo que quieren escuchar. La función se extiende además a los podcasts, abriendo nuevas posibilidades de descubrimiento en ese formato.
A estas novedades se suma SongDNA, lanzada globalmente en beta para usuarios Premium. Esta función permite explorar la red de escritores, productores, colaboradores, samples e interpolaciones que hay detrás de cualquier canción. Y About the Song añade tarjetas informativas deslizables que contextualizan las pistas mientras suenan.
En el universo de los audiolibros, la apuesta más reciente de la compañía por diversificar más allá de la música y los podcasts,, Spotify lanzó las Audiobook Charts en Estados Unidos y Reino Unido, clasificaciones semanales de títulos populares por género. El movimiento es estratégico: la misma mecánica de descubrimiento que funcionó con la música se traslada al libro hablado.
De cara al segundo trimestre, la empresa proyecta 778 millones de usuarios activos mensuales —17 millones más que ahora—, 299 millones de suscriptores Premium y unos ingresos de 4.800 millones de euros. El margen bruto esperado es del 33,1% y el beneficio operativo se sitúa en 630 millones de euros, por debajo del Q1 pero condicionado por una mayor carga de impuestos ligados al precio de la acción y la estacionalidad habitual del segundo trimestre.


