Victor Ruiz y Kura: Cómo ser un Artista 360º | Lisbon Dance Summit
En el dinámico y a menudo idealizado mundo de la electrónica, la realidad detrás de las luces de neón y los escenarios multitudinarios es mucho más compleja de lo que sugieren las redes sociales.
Durante la primera edición de la Lisbon Dance Summit, dos figuras prominentes de la escena electrónica actual, Víctor Ruiz y Kura, con la moderación de Alexandra Huma, compartieron sus experiencias tras casi dos décadas de trayectoria profesional.
A través de sus relatos, emerge una visión honesta sobre lo que significa ser un artista global en la década de 2020: desde la importancia de la ubicación geográfica hasta el impacto de las redes sociales en la salud mental, pasando por la evolución de los procesos creativos y la gestión de la identidad personal.
El Factor Geográfico: ¿Importa dónde vives?
Históricamente, se ha creído que para triunfar en la música electrónica es imperativo residir en centros neurálgicos como Berlín o Ámsterdam. Sin embargo, la experiencia de Kura y Víctor Ruiz en Lisboa sugiere un cambio de paradigma.
Conexiones locales y cultura musical
Kura destaca que, aunque en sus inicios en Portugal la cultura electrónica no era masiva, el lugar de residencia es crucial para formar las primeras conexiones. Para un artista emergente, contar con un círculo cercano de personas que compartan la misma pasión y produzcan música facilita enormemente el camino en un mercado saturado.
Víctor Ruiz, originario de São Paulo, refuerza esta idea mencionando cómo la vibrante escena de su ciudad natal impulsó su carrera temprana antes de mudarse a Europa.
El auge de Lisboa
Actualmente, ambos artistas residen en Lisboa, ciudad que describen como un centro creativo en crecimiento constante. La capital portuguesa se ha convertido en un punto de encuentro donde artistas de diversas nacionalidades conectan y enriquecen la escena local.
La Dualidad de las Giras: Entre el Éxtasis y el Agotamiento
Uno de los temas más profundos tratados fue la realidad de las giras internacionales. Aunque para el público el estilo de vida del DJ es altamente deseable, los artistas revelan un lado oscuro caracterizado por la fatiga y el aislamiento.
El impacto físico y mental: Viajar constantemente, cruzar zonas horarias y enfrentar el jet lag sin una rutina establecida cobra factura tras 20 años de carrera. Víctor Ruiz admite haber reducido su ritmo de giras para priorizar su salud física y mental.
La resaca emocional: Kura describe la sensación de vacío que sigue a un set ante 10,000 personas. Pasar de una sobreestimulación extrema al silencio absoluto de una habitación de hotel en cuestión de horas es uno de los mayores desafíos psicológicos de la profesión.
La importancia de la compañía: Para mitigar la soledad de la carretera, ambos artistas coinciden en la necesidad de viajar acompañados, ya sea por sus parejas, amigos o equipo técnico (fotógrafos, videógrafos), incluso si esto implica un sacrificio financiero.
Salud y Sustancias: El Camino hacia la Sobriedad
La industria de la música suele estar asociada al consumo excesivo de alcohol y drogas. No obstante, los protagonistas de esta charla muestran una madurez notable respecto a sus hábitos de consumo.
El abandono del alcohol
Ruiz relata cómo decidió dejar de beber tras notar que no lo echaba de menos, comenzando con un “Dry January” que se extendió indefinidamente. Destaca que la ausencia de resacas es el mayor beneficio para su rendimiento profesional. También confiesa que en sus inicios en Brasil consumía grandes cantidades de alcohol (hasta una botella de whisky por noche) para “quitarse la presión”, pero finalmente encontró el equilibrio.
Ambos enfatizan que el éxito a largo plazo requiere disciplina. Mantenerse saludable, meditar, ir al gimnasio y disfrutar de la naturaleza son las herramientas que utilizan para procesar la ansiedad y mantenerse enfocados.
Redes Sociales: El Nuevo Escenario
En la actualidad, el éxito de un artista no depende solo de la música, sino de su presencia digital.
Relevancia y existencia: “Si no estás ahí, no existes para las nuevas generaciones”, afirma Kura respecto a plataformas como TikTok e Instagram. Las redes sociales son ahora la vía principal para conectar con el público y mantenerse relevante.
Gestión del contenido: A pesar de tener equipos, ambos prefieren manejar sus propias cuentas para mantener una conexión orgánica y entender qué quiere su audiencia.
El peligro de la comparación: Víctor Ruiz advierte sobre cómo el consumo excesivo de redes puede alimentar la ansiedad y la sensación de fracaso al compararse con otros. Para él, la solución es desconectarse y enfocarse en el estudio de producción.
El Arte de la Producción y la Colaboración
Calidad vs. Cantidad
En un mercado que exige lanzamientos constantes, los artistas debaten sobre el volumen de producción. Kura menciona que, aunque la consistencia es clave, la música debe ser honesta y resonar con el creador. Víctor Ruiz comparte una lección aprendida: es mejor producir menos pistas pero con mejores ideas que forzar un volumen alto de canciones mediocres.
El aprendizaje a través de otros
La colaboración se presenta como la mejor forma de mejorar el oficio. Al trabajar con otros, los artistas se ven obligados a dejar de lado el ego y tomar decisiones basadas en lo que es mejor para la canción. Kura destaca cómo trabajar con músicos instrumentistas abre puertas creativas que no existen cuando uno produce en solitario.
Branding e Identidad Personal
El branding ha pasado de ser una herramienta de marketing a ser la esencia del artista.
Autenticidad como marca: Víctor Ruiz sostiene que la marca más efectiva es ser uno mismo, aunque admite que es difícil no caer en la trampa de intentar imitar a otros.
La imagen visual: Hoy en día, una imagen distintiva y un buen branding pueden ser tan potentes como un éxito musical. Artistas con un look definido generan un entusiasmo adicional en el público.
Consejos para la Nueva Generación
Hacia el final de la charla, Ruiz y Kura ofrecieron consejos vitales para quienes comienzan:
No olvidar el disfrute: En medio de las presiones de la industria, el disfrute debe ser el motor principal.
Pasión y consistencia: Si se hace con pasión y se mantiene el tiempo suficiente, el éxito llegará.
Terminar las pistas: No dejar las ideas en el disco duro. Es preferible tener una versión “escuchable” y funcional que una idea perfecta nunca terminada.
Separar la carrera de la vida: No definirse únicamente como “el DJ” o “el productor”. Entender que se es un ser humano con miedos e inseguridades es fundamental para mantenerse en pie.
La vida de un artista global requiere mucho más que talento musical. Exige una gestión emocional férrea, una adaptación constante a las nuevas tecnologías y, sobre todo, la capacidad de mantener la humanidad y las relaciones personales por encima de las cifras de Spotify o el número de seguidores. Como resume Víctor Ruiz, el secreto está en “pasar de ser un niño a ser un hombre” y trabajar incansablemente en uno mismo.


