Elton John regresa de su jubilación: en forma de holograma
Elton John, el hombre que pasó más de medio siglo redefiniendo el glam, el exceso y el pop de estadios, ha firmado un acuerdo multimillonario de siete cifras para protagonizar una residencia como holograma en el nuevo Hard Rock Hotel de Las Vegas, programada para inaugurarse el próximo verano.
Para un artista que cerró oficialmente su etapa en la carretera en 2023 con el mastodóntico Farewell Yellow Brick Road Tour, este movimiento no es solo un lucrativo plan de post-jubilación; es el siguiente paso lógico en la evolución del espectáculo en vivo. Sin embargo, la ironía flotando en el aire de Nevada es innegable.
La paradoja del holograma: De la negativa al “Sí” millonario
Retrocedamos a 2018. En una sincera entrevista con la revista NME, un Elton John digitalmente escéptico confesaba haberle hecho prometer a su hijo mayor que, tras su muerte, “no habría un holograma dando vueltas por el mundo haciendo conciertos”.
¿Qué ha cambiado desde entonces? Dos factores cruciales: el control y la salud.
A sus 79 años, el peso del tiempo y los baches biológicos han hecho mella. El propio músico reveló recientemente que su visión se ha visto gravemente limitada, lo que hace que las giras tradicionales sean no solo logísticamente complejas, sino físicamente demandantes.
La tecnología, por tanto, se presenta como un puente dorado. Elton no está siendo explotado tras su retiro de los escenarios; está filmando activamente sus actuaciones este mismo año en los míticos Pinewood Studios de Londres para dar forma a su propio avatar digital.
Más allá de ABBA Voyage: Un salto cuántico tecnológico
Cuando ABBA Voyage se estrenó en Londres, la crítica y el público quedaron boquiabiertos ante los “Abba-tars”. Parecía el techo de la tecnología de entretenimiento. Pero las fuentes de la industria ya advierten que el espectáculo de Las Vegas dejará atrás a la producción británica. La tecnología ha avanzado a pasos agigantados, prometiendo una experiencia “completamente inmersiva” y de un realismo fotográfico sin precedentes.
El diseño del show no se limitará a un ejercicio de nostalgia estática en el piano. El concierto digital cruzará generaciones musicales de una manera que la física real difícilmente podría coordinar de forma permanente:
Kiki Dee: El viaje al pasado vendrá de la mano de su eterna colaboradora, recreando la magia de “Don’t Go Breaking My Heart”, a casi medio siglo de su lanzamiento.
Dua Lipa: El puente hacia el siglo XXI lo tenderá el avatar de la diva del pop actual, reviviendo el éxito global de 2021, “Cold Heart”.
Tres épocas de la música pop convergiendo en un mismo escenario tridimensional, interactuando con una fluidez que desafiará los ojos del espectador más cínico.
El nuevo ecosistema de Las Vegas
La elección del nuevo Hard Rock Hotel no es casual. Las Vegas lleva una década transformándose en la capital de la vanguardia tecnológica del entretenimiento (basta mirar el éxito de The Sphere).
“No se trata de una residencia tradicional; se está vendiendo como una experiencia inmersiva total. Va a lucir fenomenal”, asegura una fuente cercana al proyecto.
Para los hoteles del Strip, los hologramas son el santo grial de la economía del espectáculo: un artista que nunca se enferma, que nunca pierde la voz, que no sufre de jet lag y que puede ofrecer tres funciones por noche si la demanda lo requiere.
¿Genialidad o pérdida del alma?
Como cronistas de la cultura pop, es fácil caer en el purismo y rasgarse las vestiduras ante la “deshumanización” del escenario. Nos gusta el sudor, la imperfección de un acorde mal tocado, el ingenio de la improvisación en directo.
Pero seamos honestos: Elton John ya nos lo dio todo en vivo. Verlo aceptar los límites de su cuerpo y, al mismo tiempo, estirar los límites de la tecnología para seguir regalando su catálogo a las nuevas generaciones no es una traición a su pasado.
Es, de hecho, el acto más glam rock posible: negarse a desaparecer en el silencio, eligiendo en su lugar convertirse en luz parpadeante y eterna en el corazón de Las Vegas. El Rocket Man ha encontrado finalmente su forma de viajar en el tiempo.



